2º Domingo de Pascua, Domingo de la Misericordia. Misa Catequesis. 8/abril/18.

Diálogo con Jesús

Mi Señor, comienzo este día poniendo todos mis sueños en tus manos y diciendo dentro de mí: ¿a quién he de temer?, pues Tú eres mi roca y mi fortaleza. Aunque haya tenido días duros, llenos de problemas y adversidades, con tu gracia has sabido mostrarme momentos de bendición y de triunfos. Hoy te pido que me llenes de todas tus fuerzas. Confío en que eres el gran proveedor y siempre te encuentras listo para darme tu asistencia divina cuando así lo necesite. En tu nombre soy capaz de enfrentar cualquier problema y usar cada situación en mi propio beneficio ya que me has capacitado para hacer grandes cosas. Confío en que en este momento me acompañas y me unges con el poder de tu amor. Ayúdame a conquistar terrenos de soledad y transformarlos en lugares donde abunde tu gracia y tu alegría. Esto podré lograrlo solo unido a tu poderosa presencia. Amen.
Evangelio del día: Humildad y oración para ser dócil a la Palabra de Dios
Marcos 12,1-12 – IX lunes tiempo ordinario: ¿Qué podemos hacer para no matar la Palabra de Dios y ser dóciles al Espíritu Santo?

Evangelio según San Marcos 12,1-12

La parábola de los viñadores homicidas: “Jesús se puso a hablarles en parábolas: “Un hombre plantó una viña, la cercó, cavó un lagar y construyó una torre de vigilancia. Después la arrendó a unos viñadores y se fue al extranjero. A su debido tiempo, envió a un servidor para percibir de los viñadores la parte de los frutos que le correspondía. Pero ellos lo tomaron, lo golpearon y lo echaron con las manos vacías. De nuevo les envió a otro servidor, y a este también lo maltrataron y lo llenaron de ultrajes. Envió a un tercero, y a este lo mataron. Y también golpearon o mataron a muchos otros. Todavía le quedaba alguien, su hijo, a quien quería mucho, y lo mandó en último término, pensando: “Respetarán a mi hijo”. Pero los viñadores se dijeron: “Este es el heredero: vamos a matarlo y la herencia será nuestra”. Y apoderándose de él, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña. ¿Qué hará el dueño de la viña? Vendrá, acabará con los viñadores y entregará la viña a otros. ¿No han leído este pasaje de la Escritura: La piedra que los constructores rechazaron ha llegado a ser la piedra angular: esta es la obra del Señor, admirable a nuestros ojos?” Entonces buscaban la manera de detener a Jesús, porque comprendían que esta parábola la había dicho por ellos, pero tenían miedo de la multitud. Y dejándolo, se fueron” Palabra del Señor

Reflexión del Papa Francisco

Es posible adueñarse de la Palabra de Dios y disponer de ella según el propio gusto, si un cristiano no es humilde y no reza.

Éste es el drama de esta gente, ¡y también nuestro drama! Se adueñaron de la Palabra de Dios. Y la Palabra de Dios se vuelve palabra de ellos, una palabra según su interés, sus ideologías, sus teologías… pero a su servicio.

Y cada uno la interpreta según su propia voluntad, según su propio interés. Éste es el drama de este pueblo. Y para conservar esto, asesinan. Esto sucedió a Jesús

Los jefes de los sacerdotes y de los fariseos comprendieron que hablaba de ellos cuando escucharon esta palabra de Jesús. Trataron de capturarlo y hacerlo morir.

De este modo la Palabra de Dios se vuelve muerta, se vuelve prisionera, el Espíritu Santo está enjaulado en los deseos de cada uno de ellos.

Y es exactamente lo que nos sucede a nosotros cuando no estamos abiertos a la novedad de la Palabra de Dios, cuando no somos obedientes a la Palabra de Dios.

Pero hay una frase que nos da esperanza. La Palabra de Dios está muerta en el corazón de esta gente; ¡también puede morir en nuestro corazón! Pero no termina, porque está viva en el corazón de los sencillos, de los humildes, del pueblo de Dios.

¿Y nosotros, qué podemos hacer para no matar la Palabra de Dios, para ser dóciles, para no enjaular al Espíritu Santo? Dos cosas sencillas: Humildad y Oración.

Esta gente no rezaba. No tenía necesidad de rezar. Se sentían seguros, se sentían fuertes, se sentían dioses. Humildad y oración: con la humildad y la oración vamos adelante para escuchar la Palabra de Dios y obedecerle.

En la Iglesia. Humildad y oración en la Iglesia. Y así, no nos sucederá a nosotros lo que le pasó a esta gente: no mataremos para defender la Palabra de Dios, esa palabra que nosotros creemos que es la Palabra de Dios, pero que es una palabra totalmente alterada por nosotros (Homilía en Santa Marta, 21 de marzo de 2014)

Oración de sanación

Señor, tu Palabra es aliento que da vida. Por medio de ella me indicas las formas en que debo obrar correctamente y cómo seguirla procurando el bien.

Dame la gracia de mantener mi espíritu sediento de tu amor, dejarme guiar por la bondad que proviene de la fuente inagotable de tu misericordia.

Tú eres el Hijo del Dios vivo. Ven y siembra en mí tus siete dones y dame el tiempo necesario para hacerlos florecer, con tu bendición no voy fallarte.

Lléname de tus consuelos para vivir una relación plena Contigo centrada en el amor y en el desprendimiento de las cosas del mundo. Solo así seré feliz.

No permitas que me separe de Ti, pues sin Ti nada soy, nada puedo. Solo con tu ayuda soy capaz de enfrentar y vencer los obstáculos de mi vida.

Te reconozco vivo y presente en la Eucaristía. A ella con frecuencia para amarte, adorarte y que te adueñes de ese terreno árido en mi corazón.

Ayúdame a mantener a brújula de mi ser en tu dirección para buscar mi bien, el de los míos y de todos los que me encuentro en mi camino de vida.

Tu misericordia es infinita, por eso confío en ella, en que me proteges y me bendices cada día para darte los frutos que te mereces. Amén

Propósito para hoy

Rezaré un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria por la conversión de los pecadores, por la paz de los países en conflictos y por todos los cristianos que están siendo perseguidos a causa de la fe

Frase de reflexión

“Jesús nunca está lejos de nosotros pecadores. Él quiere derramar sobre nosotros, sin medida, toda su misericordia”. Papa Francisco

san francisco caracciolo patrono de napoles adorador perpetuo del santisimo sacramento

San Francisco Caracciolo. El adorador perpetuo del Santísimo Sacramento.

Contemplar el Evangelio de hoy

Día litúrgico: Lunes IX del tiempo ordinario

Escuchar audio

Lectura del santo evangelio según san Juan (20,19-31):

Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos.
Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: «Paz a vosotros.»
Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegria al ver al Señor.
Jesús repitió: «Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo.»
Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.»
Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús.
Y los otros discípulos le decían: «Hemos visto al Señor.»
Pero él les contestó: «Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo.»
A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos.
Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo: «Paz a vosotros.»
Luego dijo a Tomás: «Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.»
Contestó Tomás: «¡Señor mío y Dios mío!»
Jesús le dijo: «¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto.»
Muchos otros signos, que no están escritos en este libro, hizo Jesús a la vista de los discípulos. Éstos se han escrito para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre.

Palabra del Señor

_MG_8232_MG_8198_MG_8200_MG_8201_MG_8202_MG_8207_MG_8208_MG_8209_MG_8211_MG_8212_MG_8215_MG_8216_MG_8217_MG_8219_MG_8220_MG_8221_MG_8222_MG_8223_MG_8224_MG_8225_MG_8226_MG_8228

 

CATEQUESIS DOMINICAL – MISA DEL CATECISMO EN  IGLESIA PARROQUIAL DE NUESTRA SEÑORA DEL  CARMEN DE SALINAS.

D. Agustín hoy en su homilía, recalcó que ha de notarse que seguimos en la Pascua, siendo hoy además, la fiesta de la Divina Misericordia.

la Pascua significa transformación:  de la muerte a la vida, del miedo a la valentía, al igual de lo que les ocurrió a los Apóstoles.

Tenemos que dar la cara por Jesucristo, sobreponiéndonos a nuestros miedos, comodidad y demás complejos que nos paralizan.

También insistió D. Agustín en que al aparecérseles a sus discípulos no les riñe, ni les reconviene por sus dudas y su cobardía, si no que les dice “Paz a vosotros” y después les envía el Espíritu.

Por tanto, tiene que notarse en nuestra Parroquia la alegría cuando cantamos, la fuerza de la fe en Cristo resucitado, no hagamos como Tomás que necesito meter los dedos en las llagas del Señor, pues al igual que sabemos que existe el viento, pero no lo vemos y la electricidad y tampoco la vemos e incluso el amor que tampoco es algo material y palpable y existe.

Así creamos en Jesús que ha resucitado y el mejor argumento que existe de su Resurrección es el cambio operado en los Apóstoles, que de estar atemorizados y desolados, pasan a comerse el mundo predicando la buena nueva y dando ejemplo de amor y caridad en la comunidad de primitivos cristianos.

Que se note en nosotros que Jesús ha resucitado, tenemos por delante la cincuentena pascual para asumir esta verdad.