Lecturas del  Jueves de la 4ª semana de Pascua, 26 de abril de 2018. Oración para este Jueves.

Diálogo con Jesús

Señor mío, gracias por estar presente en mi vida y hacerme sentir que, en cada oración y diálogo contigo, puedo llenarme de tu paz y de tu bendición para seguir construyendo mi vida y tomar el impulso necesario para salir adelante. Quiero recuperar mis fuerzas gastadas en Ti, por eso, quiero invitar hoy a la fuerza poderosa del Espíritu Santo para que me proteja y me cubra en cada momento y así discernir lo que me conviene o no para mi crecimiento. Te suplico que abras caminos de soluciones donde los obstáculos no me permitan avanzar. Protege mis pensamientos de todo sentimiento pesimista que quiera poner barreras a mis metas y objetivos. Confío en Ti Señor, confío en que pasas tu mano sanadora sobre mí en este momento para llenarme de tu poder y así dirigirme por rutas de victorias. Amén.
Evangelio del día: Tenemos un abogado que nos defiende. Nunca estamos solos
Marcos 16,15-20 – Fiesta de San Marcos Evangelista: El Señor Jesús fue llevado al cielo y está sentado a la derecha del Padre

Evangelio según San Marcos 16,15-20

La misión de los discípulos: En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: “Vayan por todo el mundo, anuncien la Buena Noticia a toda la creación. El que crea y se bautice, se salvará. El que no crea, se condenará. Y estos prodigios acompañarán a los que crean: arrojarán a los demonios en mi Nombre y hablarán nuevas lenguas; podrán tomar a las serpientes con sus manos, y si beben un veneno mortal no les hará ningún daño; impondrán las manos sobre los enfermos y los curarán”. Después de decirles esto, el Señor Jesús fue llevado al cielo y está sentado a la derecha de Dios. Ellos fueron a predicar por todas partes, y el Señor los asistía y confirmaba su palabra con los milagros que la acompañaban” Palabra del Señor

Reflexión del Papa Francisco

La Ascensión no indica la ausencia de Jesús, sino que nos dice que Él está vivo entre nosotros de una manera nueva; ya no está en un preciso lugar del mundo tal como era antes de la Ascensión; ahora está en el señorío de Dios, presente en todo espacio y tiempo, junto a cada uno de nosotros.

En nuestra vida nunca estamos solos: tenemos este abogado que nos espera,que nos defiende. No estamos nunca solos.

El Señor crucificado y resucitado nos guía; con nosotros hay muchos hermanos y hermanas que en el silencio y la oscuridad, en la vida familiar y laboral, en sus problemas y dificultades, en sus alegrías y esperanzas, viven cotidianamente la fe y llevan al mundo, junto con nosotros, el señorío del amor de Dios, en Cristo Jesús resucitado, ascendido al Cielo, nuestro abogado. (Audiencia general, 17 de abril de 2013)

Jesús asciende al cielo, o sea regresa al Padre, quien le había enviado al mundo. Hizo su trabajo y retornó al Padre. Pero no se trata de una separación, porque Él se queda siempre con nosotros, de una nueva manera.

Con su Ascensión, el Señor resucitado atrae la mirada de los apóstoles – y también nuestra mirada – a las alturas del cielo para mostrarnos que la meta de nuestro camino es el Padre. Él mismo dijo que se habría ido para prepararnos un lugar en el cielo.

Entretanto, Jesús se queda presente y operante en las situaciones de la historia humana con la potencia y los dones de su Espíritu; está al lado de cada uno de nosotros: mismo si no lo vemos con los ojos, él está, nos acompaña y guía, nos toma de la mano y nos levanta cuando caemos.

Jesús resucitado está cerca de los cristianos perseguidos y discriminados, cercano a cada hombre y mujer que sufre, está cercano de todos nosotros. (Homilía de la Fiesta de la Ascensión del Señor, 1 de junio de 2014)

Oración de sanación

Señor mío, gracias por todo lo que me das a diario. Por tus inspiraciones que sostienen y direccionan mi vida para que en todo pueda alegrarme y ser feliz.

Gracias por tu verdad revelada, por tus promesas que llenan de paz mi corazón y me hacen mirar el futuro con valentía y plena libertad y confianza.

Quiero plantear mis metas, proyectos y toda mi felicidad desde la perspectiva de tu amor, entendiendo que toda bendición y todo fruto proviene de Ti.

Como Tú, mi deseo es pasar por la vida haciendo el bien, cosechando amor en el corazón, sembrando esperanza, consolando y sanando heridas.

Asísteme, y que mi historia de vida quede impregnada de Ti. Tengo la certeza de que tu poder no me abandona y que tu gracia me sostiene desde lo alto.

Aún con mis fallas y defectos, Tú sigues confiando en mí y me llenas de fuerzas para que nada ni nadie me haga fallar en esta misión de amor.

Ya no siento dudas en mi corazón. Mi espíritu se siente listo para vivir como Tú, transformando situaciones grises en experiencias positivas llenas de fe.

Dame ánimos para salir adelante, haciendo obras y prodigios agradables en tu Nombre. No permitas que nada me separe de Ti por ningún motivo. Amén

Propósito para hoy

Pediré a Dios por el Papa, los Obispos y Sacerdotes, para que sean fieles en el seguimiento de Cristo y sean luz para que guíen los pasos de todos hacia nuestro Padre

Frase de reflexión

“Dios es muy misericordioso con nosotros. Aprendamos también nosotros a tener misericordia con los demás, especialmente con los que sufren”. Papa Francisco

 

 

 

Lecturas de mañana San Isidoro

Primera lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (2,1-10):

Yo, hermanos, cuando vine a vosotros a anunciaros el misterio de Dios, no lo hice con sublime elocuencia o sabiduría, pues nunca entre vosotros me precié de saber cosa alguna, sino a Jesucristo, y éste crucificado. Me presenté a vosotros débil y temblando de miedo; mi palabra y mi predicación no fue con persuasiva sabiduría humana, sino en la manifestación y el poder del Espíritu, para que vuestra fe no se apoye en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios. Hablamos, entre los perfectos, una sabiduría que no es de este mundo ni de los príncipes de este mundo, que quedan desvanecidos, sino que enseñamos una sabiduría divina, misteriosa, escondida, predestinada por Dios antes de los siglos para nuestra gloria. Ninguno de los príncipes de este mundo la ha conocido; pues, si la hubiesen conocido, nunca hubieran crucificado al Señor de la gloria. Sino, como está escrito: «Ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni el hombre puede pensar lo que Dios ha preparado para los que lo aman.» Y Dios nos lo ha revelado por el Espíritu. El Espíritu lo sondea todo, incluso lo profundo de Dios.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 118,99-100.101-102.103-104

R/. Lámpara es tu palabra para mis pasos,
luz en mi sendero

Soy más docto que todos mis maestros,
porque medito tus preceptos.
Soy más sagaz que los ancianos,
porque cumplo tus leyes. R/.

Aparto mi pie de toda senda mala,
para guardar tu palabra;
no me aparto de tus mandamientos,
porque tú me has instruido. R/.

¡Qué dulce al paladar tu promesa:
más que miel en la boca!
Considero tus decretos,
y odio el camino de la mentira. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Mateo (5,13-16):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán? No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente. Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte. Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa. Alumbre así vuestra luz a los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en el cielo.»

Palabra del Señor