Novena a San Miguel Arcángel del 20 al 28 de septiembre

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Novena a San Miguel Arcángel del 20 al 28 de septiembre Estimado/a amigo/a: Del 20 al 28 de septiembre, te invitamos a rezar con nosotros una novena a San Miguel Arcángel
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En la Biblia, San Miguel aparece como el ángel que lucha contra El Maligno, es decir, el Ángel principal que nos auxilia en nuestro combate espiritual.

¿Por qué rezar una novena a San Miguel? 
Miguel, Rafael y Gabriel son los únicos santos ángeles a los que la Biblia se refiere por su nombre, pero sólo Miguel es llamado “arcángel” (Judas 1, 9). En hebreo, “Miguel” significa “¿Quién es como Dios?” Es con esta pregunta y afirmación que Satanás es derrotado, tal y como lo fue el rey de Babilonia quien fue arrojado al Seol cuando arrogantemente quiso ascender al Cielo y pretender asemejarse al Altísimo (Is 14, 13-15).
San Miguel pesará las almas en el juicio final y las conducirá a la otra orilla, ya sea al Cielo o al Infierno Esta tradición se basa en el profético Libro de Daniel en La Biblia: “En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que vela sobre los hijos de tu pueblo… Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra despertarán, unos para la vida eterna, y otros para la ignominia, para la desgracia eterna” (Dn 12, 1-2).

San Miguel y la destrucción del Anticristo
El Apocalipsis de San Juan describe una batalla librada en el cielo: “Miguel con sus ángeles atacó al dragón. El dragón se defendió con sus ángeles, pero fueron derrotados y expulsados del Cielo” (Ap 12, 7-8). En el contexto de los escritos de San Juan, esto significa que San Miguel combatirá y destruirá al Anticristo, como lo hizo con Lucifer al principio.
En el siglo IV, la devoción a San Miguel se extendió en el Oriente. Apareció en Occidente a finales del siglo V, cuando se construyó la primera iglesia en su honor en el Monte Sant’Angelo en el año 492 en las laderas del Monte Gargano, en el sur de Italia. San Miguel protegió a Roma de la peste en el año 590, y por eso su estatua se colocó arriba del Castillo de Sant’Angelo en Roma. 
Hacia el año 1,000 se le dedicaron numerosas capillas y edificios. Por lo general, fueron construidos en lugares altos para recordar que San Miguel es el príncipe de los ángeles. Uno de los lugares más famosos es el Monte Saint-Michel, en la región de Normandía en Francia.
Más recientemente, un icono del Arcángel Miguel que fue pintado en el 1896 y que se encuentra en la Iglesia de los Santos Ángeles en la Necrópolis de Ialyssos en Rodas, Grecia, lloró el 26 de octubre de 2013 al celebrarse la fiesta de San Demetrio. El párroco informó al obispo metropolitano de Rodas, quien examinó cuidadosamente el icono y reconoció las lágrimas como auténticas, una vez que se descartó la posibilidad de humedad cuando se comprobó que la pared en la que colgaba el icono estaba seca, y las lágrimas fluían de forma intermitente. Desde entonces, muchos fieles acuden a venerar este icono milagroso.
En estos momentos, la devoción a San Miguel es fuerte en África y en el Caribe, y mucho menos en los países más desarrollados donde reinan el materialismo y el racionalismo. ¡Que hermoso sería si todos los pueblos del mundo encontraran por fin el justo equilibrio entre la fe y la razón ya que ambos son dones de Dios! 

Esta novena a San Miguel ha sido escrita por el padre Lionel Dumoulin, párroco de la Iglesia Saint-Michel des Batignolles en París, Francia, en colaboración con la Asociación María de Nazaret. Programa de la novena
Día 1: Pidamos la gracia de escuchar la Palabra de Dios
Día 2: Pidamos un espíritu humilde
Día 3: Pidamos vivir una vida fructífera 
Día 4: Pidamos seguir a Jesús, el Buen Pastor 
Día 5: Pidamos entender los designios de Dios
Día 6: Pidamos el fortalecimiento de nuestra fe
 Día 7: Pidamos ser conscientes de las necesidades de los demás 
Día 8: Pidamos ser testigos de Cristo resucitado
Día 9: Pidamos ser llevados a la vida eterna 
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