Viernes: Sexta semana del Tiempo Ordinario.

Según el santoral católico, el 20 de febrero la Iglesia Católica celebra a San Francisco Marto y Santa Jacinta Marto, dos de los pastorcitos videntes de Fátima.

¿Quiénes fueron Francisco y Jacinta Marto?

  • Hermanos portugueses, nacidos en Aljustrel, cerca de Fátima.
  • Fueron dos de los tres niños que afirmaron haber visto a la Virgen María en 1917.
  • Son modelos de inocencia, oración y sacrificio dentro de la espiritualidad católica.
  • La Iglesia los canonizó en 2017.

🕊️ Por qué se celebra el 20 de febrero

Es la fecha en la que ambos fallecieron (Francisco en 1919 y Jacinta en 1920), y por ello el calendario litúrgico los recuerda juntos ese día.

Primera lectura

Lectura del libro de Isaías 58, 1-9a

Esto dice el Señor Dios:
«Grita a plena pulmón, no te contengas, alza la voz como una trompeta, denuncia a mi pueblo sus delitos, a la casa de Jacob sus pecados.

Consultan mi oráculo a diario, desean conocer mi voluntad. Como si fuera un pueblo que practica la justicia y no descuida el mandato de su Dios, me piden sentencias justas, quieren acercarse a Dios.

«¿Para qué ayunar, si no haces caso; mortificarnos, si no te enteras?»

En realidad, el día de ayuno hacéis vuestros negocios y apremiáis a vuestros servidores; ayunáis para querellas y litigios, y herís con furibundos puñetazos.

No ayunéis de este modo, si queréis que se oiga vuestra voz en el cielo.

¿Es ése el ayuno que deseo en el día de la penitencia: inclinar la cabeza como un junco, acostarse sobre saco y ceniza, ¿A eso lo llamáis ayuno, día agradable al Señor?

Este es el ayuno que yo quiero: soltar las cadenas injustas, desatar las corras del yugo, liberar a los oprimidos, quebrar todos los yugos, partir tu pan con el hambriento, hospedar a los pobres sin techo, cubrir a quien ves desnudo y no desentenderte de los tuyos.

Entonces surgirá tu luz como la aurora, enseguida se curarán tus heridas, ante ti marchará la justicia, detrás de ti la gloria del Señor.

Entonces clamarás al Señor, y te responderá; pedirás ayuda y te dirá: «Aquí estoy»».

Salmo de hoy

Salmo 50, 3-4. 5-6ab. 18-19 R/. Un corazón quebrantado y humillado, oh, Dios, tú no lo desprecias

Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado. R/.

Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado.
Contra ti, contra ti solo pequé,
cometí la maldad en tu presencia. R/.

Los sacrificios no te satisfacen:
si te ofreciera un holocausto, no lo querrías.
El sacrificio agradable a Dios
es un espíritu quebrantado,
un corazón quebrantado y humillado,
tú, oh, Dios, tú no lo desprecias. R/.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Mateo 9, 14-15

En aquel tiempo, los discípulos de Juan se le acercan a Jesús, preguntándole:
«¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?».

Jesús les dijo:
«¿Es que pueden guardar luto los amigos del esposo, mientras el esposo está con ellos? Llegarán días en que les arrebatarán al esposo, y entonces ayunarán».

PALABRA DEL SEÑOR.

El ayuno de los discípulos

Pensamientos para el Evangelio de hoy

  • «Tres son los resortes que hacen que la fe se mantenga firme: la oración, el ayuno y la misericordia. Quien posee uno solo de los tres no posee ninguno» (San Pedro Crisólogo)
  • «Las Sagradas Escrituras y toda la tradición cristiana enseñan que el ayuno es una gran ayuda para evitar el pecado y todo lo que induce a él. El verdadero ayuno, repite el divino Maestro, consiste más bien en cumplir la voluntad del Padre celestial» (Benedicto XVI)
  • «Como ya en los profetas, la llamada de Jesús a la conversión y a la penitencia no mira, en primer lugar, a las obras exteriores “el saco y la ceniza”, los ayunos y las mortificaciones, sino a la conversión del corazón, la penitencia interior. Sin ella, las obras de penitencia permanecen estériles y engañosas (…)» (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 1.430)