La importancia de comulgar los primeros sábados de mes
La Iglesia nos propone la devoción de los Primeros Sábados de mes como un camino sencillo y profundo para honrar a la Virgen María y acercarnos más al corazón de su Hijo. Esta práctica nace de las apariciones de la Virgen en Fátima, donde María pidió que, durante cinco primeros sábados consecutivos, los fieles se acercaran a la Eucaristía con amor reparador.
¿En qué consiste esta devoción?
La Virgen pidió cuatro gestos muy sencillos:
- Confesarse con espíritu de reparación.
- Rezar el Santo Rosario meditando sus misterios.
- Acompañarla quince minutos meditando sobre ellos.
- Recibir la Sagrada Comunión ofreciendo ese acto por amor a Ella.
¿Por qué es importante comulgar?
La Comunión es el centro de esta devoción porque:
- Nos une íntimamente a Cristo, fuente de toda gracia.
- Ofrecemos reparación por las ofensas cometidas contra el Inmaculado Corazón de María.
- Respondemos al llamado de la Virgen, que nos invita a colaborar con su misión de llevar almas a Dios.
- Fortalece nuestra vida espiritual, renovando nuestro corazón con la presencia viva del Señor.
Un camino de amor y consuelo
Comulgar los primeros sábados no es solo cumplir una práctica piadosa. Es un gesto de amor: unirse a Jesús para consolar a su Madre y abrir nuestro corazón a la paz que Ella promete. Es una oportunidad mensual para detenernos, rezar y dejar que Dios actúe en nosotros.
