Acción Católica

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En Salinas desde hace algunos años, se reúne periódicamente, un grupo de Acción Católica. Es un grupo, naturalmente, abierto, en el que puedes participar.

Nos reunimos en la Casa Rectoral, en jueves alternos, a las 7,30 P.M. A donde puedes acudir, si lo prefieres, y en principio de oyente. Para lo que, previamente debes de comunicarte con:

Juan Carlos Tovar. Tfono. 679 749 217; E-mail jctovarpotes@yahoo.es

Marifí: Tfono: 687915984; E-mail eusebioymarifi@telecable.es, también WhatsApp

La Acción Católica General es una asociación de laicos definida sobre la base de las cuatro notas del Concilio Vaticano II para la Acción Católica. Tiene como misión la evangelización de las personas y de las realidades en las que está inmersa la parroquia. Es, por tanto, una propuesta para los laicos y laicas de todas las edades (infancia, jóvenes y adultos), y para todas las parroquias y diócesis.

Es una asociación organizada en:

Tres sectores: Infancia, Jóvenes y Adultos.

Tres niveles: Parroquial, Diocesano y General.

El nuevo Proyecto de la Acción Católica General está construido sobre cuatro pilares: espiritualidad, misión, formación y organización.

PROYECTO DE LA AC

Espiritualidad

La espiritualidad de la ACG es la vivida desde nuestra condición de
ciudadanos del mundo y de miembros de la Iglesia. Ambas dimensiones, social y eclesial, vividas de forma armoniosa y complementaria.
Es una espiritualidad que desarrolla la
unión y equilibrio en la vida cotidiana de lo que cada persona cree, vive y celebra.


La espiritualidad y misión del consiliario en la Acción Católica General no es otra que la
espiritualidad y misión del presbítero dentro de la Iglesia.
Y puesto que la parroquia es la matriz y el centro de gravedad de la Acción Católica General, con razón
el párroco está llamado a ser “el consiliario habitual” de la Acción Católica General.

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Misión

La Acción Católica General es
diocesana: pertenece a la diócesis, recibe su vida de la diócesis y la devuelve al proyecto de la diócesis. La Acción Católica General tiene en la parroquia su espacio vital y propio, aportando a la parroquia dinamismo en la madurez y crecimiento de los laicos y de su responsabilidad y protagonismo. Y la dimensión misionera, que se ocupa de los alejados y de las personas en situaciones de pobreza y marginación.
De esta forma la parroquia desarrolla plenamente sus dos dimensiones, unidas en una sola tarea: la parroquia como comunidad parroquial en la que participan las personas que se reconocen como creyentes y la parroquia como territorio de misión evangelizadora, que permite una convocatoria explícita de los alejados y los no creyentes para anunciarles el Evangelio de Jesucristo.

La Acción Católica General se ofrece a las parroquias para impulsar un laicado maduro, consciente, evangelizador y misionero. Para impulsar la evangelización de los ámbitos en los que está inmersa la parroquia. Y para trabajar para la unidad de la comunidad parroquial y la corresponsabilidad de todos sus miembros.

Formación

El objetivo de la formación es
suscitar, promover y alimentar la comunión con Jesucristo. Su finalidad no es meramente la transmisión de una doctrina, sino que es poner a la persona no sólo en contacto, sino en comunión con Jesucristo, mediante el encuentro personal con Él.Los destinatarios de la formación son los niños, jóvenes y adultos de nuestras comunidades parroquiales, y entre ellos se encuentran los militantes de la ACG.El proceso formativo es para toda la vida, sin cortes. Es el mismo proceso para los tres sectores, con tres concreciones (itinerarios) adecuados pedagógicamente a la edad y maduración de las personas. Es un proceso permanente, gradual e integral, que impregna todas las dimensiones de la persona, toda su vida.
El proceso formativo de la Acción Católica General ofrece a toda la Iglesia una
propuesta formativa para todas las personas, no sólo para los miembros de la ACG.

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Organización

La organización es la expresión viva de la tercera nota de la AC:
“unidos a la manera de un cuerpo orgánico”. Unidos los miembros de la ACG entre sí, y unidos a la comunidad eclesial en los distintos ámbitos. La organización es expresión y cauce de la comunión eclesial.

La nueva propuesta de la Acción Católica General, uniendo en una sola realidad a personas de todas las edades, permite proponer un proyecto pastoral integral, que no es necesario desarrollar, porque ya se está viviendo. No es una idea a llevar a cabo; es una realidad.
Garantiza un proceso continuado para toda la vida, que puede comenzar con el primer anuncio de la fe y que durará toda la vida del creyente.
Una propuesta que tiene en
la parroquia su espacio natural en el que ser Iglesia. Una propuesta que favorece la corresponsabilidad de todos los miembros, sea cual sea su edad y condición.

El fin del movimiento Acción Católica General es la “evangelización de las personas y de los propios ámbitos en que está inmersa la parroquia”. Esto implica que son también fines del movimiento:

Impulsar un laicado maduro y consciente, evangelizador, misionero y militante.

Impulsar la evangelización de los ámbitos en los que está inmersa la parroquia.

Contribuir a la unidad de la comunidad parroquial en la misión y a la corresponsabilidad de todos sus miembros.

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Asimismo, como Movimiento de Acción Católica, y siguiendo la doctrina del Concilio Vaticano II, se rige por los siguientes principios:

Fin apostólico: Acción Católica General asume como propio “el fin apostólico de la Iglesia, es decir, la evangelización y santificación de todos los hombres y la formación cristiana de sus conciencias de tal manera que puedan imbuir del espíritu del evangelio las diversas comunidades y los diversos ambientes” (AA 20 a).

Dirección seglar: los seglares de Acción Católica General “aportan su experiencia y asumen resp

onsabilidad en la dirección de esta organización, en el examen diligente de las condiciones en que ha de ejercerse la acción pastoral de la Iglesia y en la elaboración y desarrollo del método de acción” (AA 20 b).

Organización: en el Movimiento Acción Católica General “los seglares trabajan unidos a la manera de un cuerpo orgánico de forma que se manifieste mejor la comunidad de la Iglesia y resulte más eficaz el apostolado” (AA 20 c).

Vinculación con la jerarquía: Acción Católica General desarrolla su misión en “directa cooperación con el apostolado jerárquico”, y actúan “bajo la dirección superior de la misma jerarquía” (AA 20).

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Día de Acción Católica y del Apostolado Seglar: 15 de Mayo de 2016. Domingo de Pentecostés.

El próximo domingo 15 de Mayo de 2016 coincidiendo con la celebración del Domingo de Pentecostés, se celebra el  Día de Acción Católica y del Apostolado Seglar , y bajo el lema de “Testigos de la Misericordia”.

Con tal motivo el sábado 14 de mayo, en el Seminario Metropolitano de Oviedo tendrá lugar la Preparación y Vigilia de Pentecostés de Acción Católica a partir de las 17.00 horas.

En los archivos adjuntos puedes ver en detalle el programa de actos, horarios y demás  información al respecto.

Decargar archivo:  Díptico Dia AC 2016

http://www.conferenciaepiscopal.es/15932-2/

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Día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar 2016

El día 15 de mayo de 2016 se celebra la Solemnidad de Pentecostés y día de la Acción Católica y Apostolado Seglar. Bajo el lema “Laicos, testigos de la misericordia” la Jornada invita a inspirarnos durante este Año Santo en la bienaventuranza “Dichosos los misericordiosos, porque encontrarán misericordia” (Mt. 5,7). Llevar nosotros la misericordia de Dios a través de un compromiso de vida, que es testimonio de nuestra fe en Cristo.

-Laicos, testigos de la misericordia.–15 de mayo de 2016.-

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Esta semana nos hemos acercado a la realidad de la Acción Católica General en nuestra diócesis. Así habla sobre ella su Consiliario, el sacerdote Juan Hevia Fisas.

Una realidad esperanzadora.

 

Escribe Juan Hevia Fisas, Consiliario diocesano de Acción Católica General

La Acción Católica General, heredera de una ya larga historia, nace como tal en el verano de 2009 con la clara vocación de colaborar en la misión de la Iglesia: la evangelización en el mundo y la sociedad actual, es decir, la misión de anunciar a Jesucristo a todas las personas, de colaborar en la maduración de la fe cristiana de aquellos que dan sus primeros pasos en la Iglesia, de establecer en todas las parroquias una propuesta estable de apostolado asociado para que la acción evangelizadora de los laicos sea más eficaz y se realice en un clima de comunión y celo apostólico.

Es una propuesta firme y seria para todos los cristianos de nuestras comunidades parroquiales, para los laicos normales y habituales de nuestras parroquias y diócesis. En las parroquias nos podemos encontrar con laicos bautizados pero que no han descubierto en toda su profundidad lo que es ser cristianos adultos en la fe y corresponsables en la misión. Es, por tanto, una propuesta para los laicos de todas las edades y para todas las parroquias y diócesis: la ACG acompaña “para” las comunidades parroquiales y para la diócesis, y por tanto lo hace en “estrecha relación” con los sacerdotes y el Obispo diocesano.
¿Cuál es el papel del Consiliario? Respondería a través de otra pregunta: ¿cuál es el papel del sacerdote diocesano?… pues el mismo, ni más ni menos. Si la ACG es la forma habitual de los laicos de las parroquias y de la diócesis, lo normal, es que el consiliario que acompañe esta realidad laical lo haga con la espiritualidad que le es propia al presbítero secular, sin necesidad de más añadiduras. Si la diocesaneidad es una dimensión esencial y constitutiva de la ACG, lo lógico es que esa misma dimensión se reclame a quienes, desde su ser ministros ordenados, están llamados a acompañar a la ACG; simplemente porque esa dimensión le es propia al sacerdote diocesano.
La ACG nace en la misma matriz y seno que el sacerdote diocesano, criada para apostar por el fin general de la Iglesia diocesana, en estrecha colaboración y relación con el Obispo diocesano; por tanto el sacerdote consiliario es el sacerdote párroco o vicario parroquial normal de cualquier parroquia normal de cualquier diócesis.
Mi papel como Consiliario diocesano conlleva además el acompañamiento de la Comisión Diocesana de la ACG y de los sacerdotes consiliarios de las distintas parroquias en las que está inserta la ACG en nuestra diócesis, así como participar de los diferentes encuentros y actividades que se organizan tanto en el nivel diocesano como en el general.
Situación actual de la ACG en la diócesis, hoy: esperanzadora. La ACG está presente en unas 14 o 15 parroquias repartidas por distintas zonas de la diócesis. En unas parroquias con mayor presencia y en otras con menos. En este presente curso pastoral una parroquia, la que debe de tener en estos momentos casi el mayor número de niños en catequesis, ha empezado a trabajar con los materiales que la ACG ha puesto al servicio de toda la Iglesia desarrollando los contenidos del reciente catecismo “Jesús es el Señor”; lo han decidido así porque han asumido, sin prejuicios de ningún tipo, que lo que ofrece la ACG es perfectamente válido y necesario para la evangelización hoy. Por tanto, es una situación esperanzadora.
Asimismo la tarea llevada a cabo desde hace años en el sector de infancia y el testimonio de los que componen el sector de adultos, desde hace ya muchos años, va dando frutos generosos en la permanencia y maduración en los procesos de fe como se manifiesta en un importante número de grupos de jóvenes.

Iglesia en Asturias Noviembre de 2016.

Acción Católica General: una propuesta para los laicos

 

Javier Martínez Fernández, de 43 años y padre de tres hijos, es, desde el pasado mes de septiembre, el nuevo presidente de la Acción Católica General en la diócesis. Fisioterapeuta de profesión, es uno de los ejemplos de niños que conocieron la AC con tan sólo 8 años, en la parroquia de La Purísima del Nuevo Gijón. Desde entonces, su vida ha estado ligada a esta asociación, una relación que tan sólo interrumpió durante dos años por una estancia laboral en Mallorca. Aquello le supuso “una oportunidad” –reconoce– para descubrir la Iglesia desde otro punto de vista, colaborando con la Pastoral Juvenil y formando parte del Sínodo que en aquellos años se celebraba en la diócesis.

Actualmente, Javier vive su fe dentro de un grupo de vida de adultos en la parroquia de San José de Gijón, la ciudad donde más arraigada se encuentra la Acción Católica en la diócesis –hay presencia en otras poblaciones, como Oviedo y Avilés, y en menor medida en localidades como Cartavio, Luarca, Llanes, Blimea o Mieres–. Su pertenencia a la Acción Católica como un elemento fijo a lo largo de su vida lo considera “algo natural”: “me permite ir creciendo como cristiano a lo largo de los años, y todo ello dentro de un mismo grupo, que acaba siendo para ti como una familia, lo cual te permite hacer un camino más rico”, señala. Es para él un compromiso “muy coherente” porque le ayuda “a madurar como cristiano y también a transmitirlo a los demás, en consonancia con el fin de la Iglesia, que es evangelizar dentro del ambiente que le toca a cada uno. Yo personalmente me siento un privilegiado –señala– porque el ámbito de la salud en el que trabajo favorece el acompañamiento a las personas”.
En la diócesis pertenecen a la Acción Católica General unas 300 personas, de las cuales la mitad aproximadamente son niños, y la otra mitad se divide, casi al 50%, entre jóvenes y adultos. El trabajo y la formación tienen a la Iglesia como referencia fundamental: “La AC es la herramienta de la que se dota la Iglesia para permitir la maduración en la fe de los laicos. Es como el cauce por el que cualquier laico puede participar de una organización con un proyecto que le permite vivir su fe de forma progresiva, de una manera integral y a lo largo de toda su vida”. Así define la AC su nuevo presidente diocesano, y recuerda que “no tiene ningún carisma específico”, es como la “marca blanca” de la Iglesia, que trabaja, además, con unas herramientras que se han probado durante muchos años y que suponen una gran riqueza para la Iglesia, como es el  “ver, juzgar, actuar”, así como la “revisión de vida”, o los “itinerarios de formación”.
Muchos conocen la AC desde niños, y comienzan a formar parte de ella en sus propias parroquias. Un proceso por el que el niño “integra de manera natural ese proceso del ver, juzgar y actuar, generalmente a través del juego, permitiéndoles descubrir valores, saber lo que Jesús nos dice a través de una realidad concreta que vemos, y conocer qué podemos hacer nosotros respecto a ella”.
La AC tiene una larga historia, con un período de crisis importante a mediados del siglo XX. Sin embargo, “hoy el proyecto que se plantea en la ACG supera esa imagen antigua. En la actualidad está muy clara la cuarta nota –asegura  el Presidente– del especial acompañamiento de la jerarquía eclesial, y el servicio que la AC tiene que dar a la Iglesia, con su mismo objetivo: la evangelización”.
Una historia –explica Javier– “llena de luces y sombras”, afirma, pero actualmente “muy ilusionante”, donde “damos un paso al frente y ofrecemos un proyecto nuevo y muy coherente con el momento y las necesidades actuales de la Iglesia, una Iglesia misionera, o como dice el Papa, “en salida”.

Iglesia en Asturias noviembre 2016.

El Papa recibe a los chicos de la Acción Católica Italiana para las felicitaciones navideñas.unnamed.jpg

Los mejores parabienes y la caridad

También este año los chicos y chicas de la Acción Católica de toda Italia llegaron al Vaticano para desearle Feliz Navidad al Papa

Felicitaciones que Francisco recibió con particular alegría y agradeció de corazón, al estar acompañadas por los frutos de iniciativas de solidaridad en favor de los pobres y de las personas más desfavorecidas:

En lo que ya es un encuentro tradicional, para el intercambio de felicitaciones navideñas, el Papa agradeció asimismo la presentación de las actividades que desarrollan. Y subrayó en particular, la que coincide con el siglo y medio de su institución:

«Quiero decirles que aprecio mucho los encuentros de conocimiento y de cercanía que en este año – el 150 de fundación de la Acción Católica– están realizando con los ‘abuelos’ de la Asociación. Ésta es una cosa muy bella e importante, porque los ancianos son la memoria histórica de toda comunidad, un patrimonio de sabiduría y de fe que hay que escuchar, custodiar y valorizar».

El Niño Jesús está en los marginados que nadie quiere mirar y amar

El Santo Padre animó el camino de formación que cumplen, inspirado en la metáfora de detenerse fotografiando los momentos decisivos de la vida de Jesús, para intentar «parecerse a Él, que es su mejor y fiel amigo»:

«Contemplando la vida y misión de Jesús, comprendemos que Dios es Amor. Por ello, sean buenos ‘fotógrafos’, tanto de lo que hizo Jesús, como de la realidad que los rodea, con mirada atenta y vigilante. Tantas veces hay personas olvidadas: nadie las mira, nadie las quiere ver. Son los pobres, los débiles, relegados a los márgenes de la sociedad, porque se les considera como un problema. Sin embargo, son la imagen del Niño Jesús rechazado y que no encontró acogida en la ciudad de Belén, son la carne viva de Jesús que sufre y es crucificado».

Con su aliento a preguntarse a quién prestan más atención en la escuela y en su alrededor, el Papa Francisco reiteró su exhortación:

«He aquí cuáles son vuestras ‘periferias’: intenten enfocar sus cámaras en los compañeros y personas que nadie ve nunca y atrévanse a dar el primer paso para salir a su encuentro, regalarles un poco de vuestro tiempo, una sonrisa, un gesto de ternura.

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Misal

Lectio: Sábado, 21 Julio, 2018
Tiempo Ordinario

1) Oración inicial
¡Oh Dios, que muestras la luz de tu verdad a los que andan extraviados, para que puedan volver al buen camino!, concede a todos los cristianos rechazar lo que es indigno de este nombre y cumplir cuanto en él se significa. Por nuestro Señor.

2) Lectura
Del Evangelio según Mateo 12,14-21 Pero los fariseos, en cuanto salieron, se confabularon contra él para eliminarle. Jesús, al saberlo, se retiró de allí. Le siguieron muchos y los curó a todos. Y les mandó enérgicamente que no le descubrieran; para que se cumpliera lo dicho por el profeta Isaías: He aquí mi Siervo, a quien elegí, mi Amado, en quien mi alma se complace. Pondré mi Espíritu sobre él, y anunciará el juicio a las naciones. No disputará ni gritará, ni oirá nadie en las plazas su voz. La caña cascada no la quebrará, ni apagará la mecha humeante, hasta que lleve a la victoria el juicio: en su nombre pondrán las naciones su esperanza.

3) Reflexión
• El evangelio de hoy consta de dos partes entrelazadas entre sí: (1) Describe las diferentes reacciones de los fariseos ante la predicación de Jesús; (2) describe cómo Mateo ve en esta reacción diferente la realización de la profecía del Siervo de Yahvé, anunciado por Isaías. • Mateo 12,14: La reacción de los fariseos: deciden matar a Jesús. Este versículo es la conclusión del episodio anterior, en el que Jesús desafía la malicia de los fariseos curando al hombre que tenía la mano atrofiada (Mt 12,9-14). La reacción de los fariseos fue ésta: “Salieron y se confabularon contra Jesús, para matarle”. Llegó así la ruptura entre Jesús y las autoridades religiosas. En Marcos, este episodio es mucho más explícito y provocador (Mc 3,1-6). Dice que la decisión de matar a Jesús no era sólo de los fariseos, sino que también de los herodianos (Mc 3,6). Altar y Trono se unieron contra Jesús. • Mateo 12,15-16: La reacción de la gente: siguen a Jesús. Cuando supo de la decisión de los fariseos, Jesús se fue de ese lugar. La gente le sigue. Aún sabiendo que las autoridades religiosas decidieron matar a Jesús, la gente no se aleja de él, y le sigue. Le siguieron muchos y curó a todos. Y les mandó enérgicamente que no le descubrieran. La gente sabe discernir. Jesús pide para que no divulguen demasiado lo que está haciendo. Contraste grande. Por un lado, el conflicto de vida y muerte entre Jesús y las autoridades religiosas. Por otro lado, el movimiento de la gente deseosa de encontrarse con Jesús. Eran sobre todo los excluidos y los marginados que venían donde él con sus males y sus enfermedades. Los que no eran acogidos en la convivencia social de la sociedad y de la religión, eran acogidos por Jesús. • Mateo 12,17: La preocupación de Mateo: Jesús es nuestro Mesías. Esta reacción diferente de parte de los fariseos y de la gente lleva a Mateo a ver en esto una realización de la profecía del Siervo. Por un lado, el Siervo era perseguido por las autoridades hasta el punto de ser escupido en el rostro, pero no volvía el rostro atrás, sin avergonzarse, y puso su rostro como un pedernal (Is 50,5-7). Por otro lado, el Siervo era buscado y esperado por la gente. Las multitudes de las islas distantes esperaban su enseñanza (Is 42,4). Era exactamente esto lo que estaba aconteciendo con Jesús. • Mateo 12,18-21: Jesús realiza la profecía del Siervo. Mateo trae por entero el primer cántico del Siervo. Lee el texto bien despacio, pensando en Jesús y en los pobres excluidos hoy: He aquí mi Siervo, a quien elegí, mi Amado, en quien mi alma se complace. Pondré mi Espíritu sobre él, y anunciará el juicio a las naciones. No disputará ni gritará, ni oirá nadie en las plazas su voz. La caña cascada no la quebrará, ni apagará la mecha humeante, hasta que lleve a la victoria el juicio: en su nombre pondrán las naciones su esperanza.

4) Para la reflexión personal
• ¿Conoces un hecho en que las autoridades religiosas, en nombre de su religión, decidieron perseguir y hasta matar a personas que como Jesús hacían el bien a la gente? • Jesús es el Siervo de Dios. Y hoy ¿nuestra Iglesia, nuestra comunidad, yo, somos siervos de Dios para la gente? ¿Qué nos falta?
5) Oración final
¡Qué admirable es tu amor, oh Dios! Por eso los seres humanos se cobijan a la sombra de tus alas; se sacian con las provisiones de tu casa, en el torrente de tus delicias los abrevas (Sal 36,8-9)

Lectio: Domingo, 22 Julio, 2018
Jesús tiene compasión de la gente El banquete de la vida – Jesús invita a compartir Marcos 6,30-34

1. Oración inicial
Señor Jesús, envía tu Espíritu, para que Él nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual Tú la has leído a los discípulos en el camino de Emaús. Con la luz de la Palabra, escrita en la Biblia, Tú les ayudaste a descubrir la presencia de Dios en los acontecimientos dolorosos de tu condena y muerte. Así, la cruz, que parecía ser el final de toda esperanza, apareció para ellos como fuente de vida y resurrección. Crea en nosotros el silencio para escuchar tu voz en la Creación y en la Escritura, en los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y en los que sufren. Tu palabra nos oriente a fin de que también nosotros, como los discípulos de Emaús, podamos experimentar la fuerza de tu resurrección y testimoniar a los otros que Tú estás vivo en medio de nosotros como fuente de fraternidad, de justicia y de paz. Te lo pedimos a Ti, Jesús, Hijo de María, que nos has revelado al Padre y enviado tu Espíritu. Amén.
2. Lectura
a) Clave de lectura:
El texto que meditaremos en este 16º Domingo del Tiempo Ordinario es breve. Sólo cinco versículos. A primera vista, estas pocas líneas parecen ser una breve introducción al milagro de la multiplicación de los panes en el desierto. (Mc 6,34-44). Pero si la Liturgia de este domingo ha separado del resto y subrayado estos cinco versículos, quiere decir que recogen algo muy importante que quizás no se notaría si sirviesen sólo para introducir el milagro de la multiplicación de los panes. En efecto, estos cinco versículos revelan una característica de Jesús que siempre ha llamado la atención y sigue llamando: su preocupación por la salud y formación de los discípulos, su humanidad acogedora hacia la gente pobre de Galilea, su ternura hacia las personas. Si la Iglesia, por medio de la liturgia del domingo, nos invita a reflexionar sobre estos aspectos de las actividades de Jesús es para animarnos a prolongar esta misma conducta de Jesús en nuestra relación con los otros. Durante su lectura prestaremos atención a los mínimos detalles del comportamiento de Jesús hacia los otros.
b) Una división del texto para ayudarnos en su lectura:
Marcos 6,30: Revisión de la obra apostólica Marcos 6,31-32: Preocupación de Jesús por el descanso de los discípulos Marcos 6,33: La gente tiene otros criterios y sigue a Jesús Marcos 6,34: Movido a compasión, Jesús cambia su plan y acoge a la gente
c) El texto:
30 Los apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y lo que habían enseñado. 31 Él, entonces, les dice: «Venid también vosotros aparte, a un lugar solitario, para descansar un poco.» Pues los que iban y venían eran muchos, y no les quedaba tiempo ni para comer. 32 Y se fueron en la barca, aparte, a un lugar solitario. 33 Pero les vieron marcharse y muchos cayeron en cuenta; y fueron allá corriendo, a pie, de todas las ciudades y llegaron antes que ellos. 34 Y al desembarcar, vio mucha gente, sintió compasión de ellos, pues estaban como ovejas que no tienen pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas.
3. Un momento de silencio orante
para que la Palabra de Dios pueda entrar en nosotros e iluminar nuestra vida.
4. Algunas preguntas
para ayudarnos en la meditación y en la oración.
a) ¿Cuál es el aspecto del comportamiento de Jesús que más te ha gustado y que ha despertado la admiración de la gente en tiempos de Jesús? b) La preocupación de Jesús por los discípulos y la preocupación por acoger bien a la gente: las dos son importantes. ¿Cuál de las dos prevalece en el comportamiento de Jesús? c) Compara el comportamiento de Jesús con el comportamiento del Buen Pastor del Salmo 23. ¿Qué es lo que más asombra? d) El comportamiento de nuestra comunidad ¿es el mismo que el de Jesús?
5. Para aquéllos que quisieran profundizar más en el tema
a) El contexto que ilumina el texto:
i) El capítulo 6º de Marcos muestra un enorme contraste. Por un lado Marcos habla del banquete de la muerte, promovido por Herodes con los grandes de Galilea, en el palacio de la capital, durante el cuál será asesinado Juan el Bautista (Mc 6,17-29). Por otro lado, el banquete de la vida, promovido por Jesús para la gente de Galilea, muerta de hambre en el desierto, para que no perecieran en el camino (Mc 6,35-44). Los cinco versículos de la lectura de este domingo (Mc 6,30-34) están colocados exactamente entre estos dos banquetes ii) Estos cinco versículos ponen de relieve dos cosas: – ofrecen un retrato de Jesús formador de los discípulos; – indican que anunciar la Buena Nueva de Jesús no es sólo una cuestión de doctrina, sino sobre todo de acogida, de bondad, de ternura, de disponibilidad, de revelación del amor de Dios.
b) Comentario del texto:
Marcos 6,30-34: La cogida dada a los discípulos Estos versículos indican que Jesús formaba nuevos leaders . Comprometía a los discípulos en la misión y solía de pronto llevarlos a un lugar más tranquilo para poder descansar y hacer una revisión (cf Lc 10,17-20). Se preocupaba de su alimentación y de su descanso, porque el trabajo de la misión era tal, que no tenían tiempo para comer cf (Jn 21,9-13)
Marcos 6,33-34: Movido a compasión, Jesús cambia su plan y acoge a la gente La gente se dio cuenta que Jesús se ha ido a la otra orilla del lago y lo siguió. Cuando Jesús, descendiendo de la barca, vio aquella muchedumbre, renunció al descanso y comenzó a enseñar. Aquí aparece el abandono de la gente. Jesús queda conmovido, “porque eran como ovejas sin pastor”. Quien lea estas palabras recordará el salmo del Buen Pastor (Sl 23). Cuando Jesús cae en la cuenta de que la gente no tiene pastor, comienza Él a serlo. Guía a la multitud en el desierto de la vida, y la muchedumbre podía cantar así: “¡El Señor es mi Pastor! ¡Nada me falta!”
c) Ampliando conocimientos
● Un retrato de Jesús, formador
“Seguir” era el término que formaba parte del sistema educativo de la época. Se usaba para indicar la relación entre el discípulo y el maestro. La relación maestro-discípulo es diferente de la de profesor-alumno. Los alumnos asisten a las clases del profesor sobre una determinada materia. Los discípulos “siguen” al maestro y viven con él. Y es precisamente en esta “convivencia” de tres años con Jesús en la que los discípulos recibieron su formación.
Jesús, el Maestro, es el eje, el centro y el modelo de la formación. En sus comportamientos es una prueba del Reino, encarna el amor de Dios y lo revela (Mc 6,1; Mt 10,30-31; Lc 15,11-32). Muchos pequeños gestos reflejan este testimonio de vida con el que Jesús indicaba su presencia en la vida de sus discípulos, preparándolos a la vida y a la misión. Era su modo de dar una forma humana a la experiencia que Él mismo
había tenido con el Padre: * los compromete en la misión (Mc 6,7; Lc 9,1-2;10,1) * a su vez, la repasa con ellos (Lc 10,17-20) * los corrige cuando yerran o cuando quieren ser los primeros (Mc 10,13-15; Lc 9,4648) * espera el momento oportuno para corregirlos (Mc 9,33-35) * les ayuda a discernir (Mc 9,28-29) * los interpela cuando son lentos (Mc 4,13; 8,14-21) * los prepara para el conflicto (Jn 16,33; Mt 10,17-25) * les manda observar y analizar la realidad (Mc 8,27-29; Jn 4,35; Mt 16,1-3) * reflexiona con ellos sobre cuestiones del momento (Lc 13,1-5) * pone ante sus ojos las necesidades de la muchedumbre (Jn 6,5) * corrige la mentalidad de venganza (Lc 9,54-55) * enseña que las necesidades de la gente están sobre las prescripciones rituales (Mt 12,7.12) * lucha contra la mentalidad que considera la enfermedad como un castigo de Dios (Jn 9,2-3) * pasa el tiempo solo con ellos para poderlos instruir (Mc 4,34; 7,17; 9,30-31; 10,10; 13,3) * sabe escuchar, aun cuando el diálogo es difícil (Jn 4,7-42) * les ayuda a aceptarse (Lc 22,32) * es exigente y les pide que dejen todo por Él (Mc 10,17-31) * es severo con la hipocresía (Lc 11,37-53) * da más preguntas que respuestas (Mc 8,17-21) * es seguro y no se deja desviar del camino (Mc 8,33; Lc 9,54-55).
He aquí un retrato de Jesús formador. La formación del “seguimiento de Jesús” no era en primer lugar la transmisión de verdades para aprenderlas de memoria, sino una comunicación de la nueva experiencia de Dios y de la vida que irradiaba de Jesús a los discípulos. La comunidad que se formaba alrededor de Jesús era la expresión de esta nueva experiencia. La formación llevaba a las personas a tener otros ojos, otras formas de conducirse. Hacía nacer en ellos un nuevo conocimiento en cuanto a la misión y de ellos mismos. Obraba de modo que se pusieran al lado de los marginados. Producía, en algunos, la “conversión” por haber aceptado la Buena Nueva (Mc 1,15).
● Cómo Jesús anuncia la Buena Nueva a la muchedumbre
El hecho de que Juan estuviera preso obliga a Jesús a regresar y comenzar el anuncio de la Buena Nueva. ¡Fue un comienzo explosivo y creativo! Jesús recorre toda la Galilea: aldeas, pueblos, ciudades (Mc 1,39). Visita las comunidades. Incluso cambia de residencia y va a vivir a Cafarnaún (Mc 1,21; 2,1), ciudad que está en la encrucijada de varios caminos, y esto le facilitaba la divulgación del mensaje. Casi nunca se para, está siempre en camino. Los discípulos van con Él, por dondequiera que vaya. En las praderas, a lo largo de los caminos, en la montaña, en el desierto, en barca, en la sinagoga, en las casas. ¡Con mucho entusiasmo!
Jesús ayuda a la gente sirviendo de muchas maneras: arroja los espíritus inmundos (Mc 1,39), cura los enfermos y los que son maltratados (Mc 11,34), purifica a los marginados a causa de la impureza (Mc 1,40-45), acoge a los marginados y confraterniza con ellos (Mc 2,15). Anuncia, llama y convoca. Atrae, consuela ayuda. Es una pasión que se revela. Pasión por el Padre y por la gente pobre y abandonada de su tierra. Allí donde encuentra gente que lo escucha, habla y transmite la Buena Noticia. En cualquier lugar que sea.
¡En Jesús, todo es revelación que le sale desde dentro! Él mismo es la prueba, el testigo viviente del Reino. En Él aparece lo que sucederá cuando una persona deja reinar a Dios, deja que Dios guíe su vida. En su manera de vivir y obrar junto a los otros, Jesús revela lo que Dios tenía en mente, cuando llamaba en el tiempo a Abrahán y a Moisés. ¡Jesús transformó la nostalgia en esperanza! De pronto la gente entendió: “¡Esto era lo que Dios quería para su pueblo!”
Y este fue el comienzo del anuncio de la Buena Nueva del Reino que se divulgaba rápidamente en las aldeas de Galilea. De forma pequeña como una semilla que después crece llegando a convertirse en un gran árbol, donde la gente podía reponerse (Mc 4,3132). Y la gente se encargaba de difundir la noticia.
La gente de Galilea quedaba impresionada del modo de enseñar de Jesús . “¡Un nuevo modo de enseñar!¡Dado con autoridad! ¡Diverso del de los escribas!” (Mc 1,22.27). Lo que más Jesús hacía era enseñar (Mc 2,13; 4,1-2;6,34) Y lo que solía hacer (Mc 10,1). Más de quince veces el evangelio de Marcos dice que Jesús enseñaba. Pero Marcos no dice casi nunca lo que enseñaba. ¿Quizás no le interesa el contenido? ¡Depende de lo que la gente entienda por contenido! Enseñar, no quiere decir sólo enseñar verdades nuevas de modo que la gente se las aprenda de memoria. El contenido que Jesús dará no sólo se ve en las palabras, sino en los gestos y en el modo en que entra en relación con las personas. El contenido no está nunca separado de la persona que lo comunica. Jesús era una persona acogedora (Mc 6,34). Amaba a la gente. La bondad y el amor que se transparentaba en sus palabras formaban parte del contenido. Constituyen su temperamento. Un contenido bueno, pero sin bondad es como un líquido derramado. Marcos define el contenido de la enseñanza de Jesús como “Buena Noticia de Dios” (Mc 1,14). La Buena Nueva que Jesús proclama viene de Dios y revela algo sobre Dios. En todo lo que Dios dice y hace, se reflejan trazos del rostro de Dios. Refleja la experiencia que Él mismo tiene de Dios, la experiencia del Padre. Revelar a Dios como Padre es la fuente, el contenido y el fin de la Buena Noticia de Dios.
6. Orar con el Salmo 23 (22)
Yahvé es mi pastor
Yahvé es mi pastor, nada me falta. En verdes pastos me hace reposar. Me conduce a fuentes tranquilas, allí reparo mis fuerzas.
Me guía por cañadas seguras haciendo honor a su nombre.
Aunque fuese por valle tenebroso, ningún mal temería, pues tú vienes conmigo; tu vara y tu cayado me sosiegan.
Preparas ante mí una mesa, a la vista de mis enemigos; perfumas mi cabeza, mi copa rebosa. Bondad y amor me acompañarán todos los días de mi vida, y habitaré en la casa de Yahvé un sinfín de días.
7. Oración final
Señor Jesús, te damos gracia por tu Palabra que nos ha hecho ver mejor la voluntad del Padre. Haz que tu Espíritu ilumine nuestras acciones y nos comunique la fuerza para seguir lo que Tu Palabra nos ha hecho ver. Haz que nosotros como María, tu Madre, podamos no sólo escuchar, sino también poner en práctica la Palabra. Tú que vives y reinas con el Padre en la unidad del Espíritu Santo por todos los siglos de los siglos. Amén.

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