Equipo de Fútbol de Cofrades de la Virgen del Carmen de Salinas.

El equipo de fútbol sala formado por los jóvenes de la Cofradía que con el nombre de Salinas lleva esta temporada jugando en categoría regional.

Constituye, una iniciativa muy loable, por aquello de “mens sana in corpore sano” y todo lo que sea favorecer el deporte es muy importante para la formación de la juventud.

Son nuestros jóvenes un grupo sumamente activo e inquieto que dirigidos por su hermano mayor y apoyados por el resto de miembros de la junta de gobierno de la Cofradía, está continuamente creando actividades de formación espiritual, humana y, en el caso que hoy nos ocupa, deportiva.

En una de la fotos aparece el equipo al completo y en otra dos espectadores, un feligrés y el capellán del equipo, que ambos han acudido esta tarde al polideportivo de Salinas a animar a nuestros muchachos.

Misa Dominical de los Jóvenes y del Catecismo. 23 febrero 2020.

Evangelio de hoy – Mateo 5,38-42
Meditación del Evangelio de hoy (Nunca devolver mal por mal): “En aquel tiempo, Ustedes han oído que se dijo: Ojo por ojo y diente por diente. Pero yo les digo que no hagan frente al que les hace mal: al contrario, si alguien te da una bofetada en la mejilla derecha, preséntale también la otra. Al que quiere hacerte un juicio para quitarte la túnica, déjale también el manto; y si te exige que lo acompañes un kilómetro, camina dos con él. Da al que te pide, y no le vuelvas la espalda al que quiere pedirte algo prestado”. Palabra del Señor.

Misa del Domingo 16 de febrero. Celebración de la Juventud y Catequesis.

Día litúrgico: Domingo VI (A) del tiempo ordinario

Ver 1ª Lectura y Salmo
Texto del Evangelio (Mt 5,17-37): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «No penséis que he venido a abolir la Ley y los Profetas. No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento. Sí, os lo aseguro: el cielo y la tierra pasarán antes que pase una i o una tilde de la Ley sin que todo suceda. Por tanto, el que traspase uno de estos mandamientos más pequeños y así lo enseñe a los hombres, será el más pequeño en el Reino de los Cielos; en cambio, el que los observe y los enseñe, ése será grande en el Reino de los Cielos. Porque os digo que, si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el Reino de los Cielos.

»Habéis oído que se dijo a los antepasados: ‘No matarás; y aquel que mate será reo ante el tribunal’. Pues yo os digo: Todo aquel que se encolerice contra su hermano, será reo ante el tribunal; pero el que llame a su hermano “imbécil”, será reo ante el Sanedrín; y el que le llame “renegado”, será reo de la gehenna de fuego. Si, pues, al presentar tu ofrenda en el altar te acuerdas entonces de que un hermano tuyo tiene algo contra ti, deja tu ofrenda allí, delante del altar, y vete primero a reconciliarte con tu hermano; luego vuelves y presentas tu ofrenda. Ponte enseguida a buenas con tu adversario mientras vas con él por el camino; no sea que tu adversario te entregue al juez y el juez al guardia, y te metan en la cárcel. Yo te aseguro: no saldrás de allí hasta que no hayas pagado el último céntimo.

»Habéis oído que se dijo: ‘No cometerás adulterio’. Pues yo os digo: Todo el que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón. Si, pues, tu ojo derecho te es ocasión de pecado, sácatelo y arrójalo de ti; más te conviene que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea arrojado a la gehenna. Y si tu mano derecha te es ocasión de pecado, córtatela y arrójala de ti; más te conviene que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo vaya a la gehenna. También se dijo: ‘El que repudie a su mujer, que le dé acta de divorcio’. Pues yo os digo: Todo el que repudia a su mujer, excepto el caso de fornicación, la hace ser adúltera; y el que se case con una repudiada, comete adulterio.

»Habéis oído también que se dijo a los antepasados: ‘No perjurarás, sino que cumplirás al Señor tus juramentos’. Pues yo digo que no juréis en modo alguno: ni por el Cielo, porque es el trono de Dios, ni por la Tierra, porque es el escabel de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran rey. Ni tampoco jures por tu cabeza, porque ni a uno solo de tus cabellos puedes hacerlo blanco o negro. Sea vuestro lenguaje: “Sí, sí”; “no, no”: que lo que pasa de aquí viene del Maligno».

«No penséis que he venido a abolir la Ley y los Profetas»

Misa Dominical de los Jóvenes y del Catecismo. 9 febrero 2020.

Lectura del santo evangelio según san Mateo (5,13-16):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán?
No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente.
Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte.
Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa.
Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en los cielos».

Palabra del Señor

Misa Dominical de los Jóvenes. 26 enero 2020.

En la Misa Dominical de las 12.00 h de hoy D. Agustín, siguiendo las indicaciones del Papa Francisco, puso un énfasis especial en la celebración de LA PALABRA y su conocimiento, hemos de conocer y leer la Biblia, debería ser nuestro libro de cabecera y es cierto que, sobre todo en el Antiguo Testamento, nos encontramos lecturas difíciles de entender en nuestro momento actual y no nos damos cuenta que muchas tienen un fin didáctico y que fueron escritas para mentes rudas de hace millas de años, pero, sin embargo, Jesús hace referencia a ellas ya menudo dados “Para que se cumplieran las escrituras”, referido a algún evento de su vida pública.
Jesús nos llama a todos ya través de sus palabras, nos muestra su doctrina. Hoy en evangelio llama a sus primeros discípulos y todos, absolutamente todos dejan sus tareas, referidos a la pesca y los siguen sin dudar.
 ¿Qué tenían sus palabras, qué magnetismo tenía su persona para que eso ocurriera ?. 
A mi me impresiona, cada vez que lo leo, cuando en el capitulo 17, versículo 20, del evangelio de San Juan, Jesús ya pide al Padre por todos nosotros, cuando le pide que proteja a sus discípulos y añadidos, “no ruego solo por estos, sino también por aquellos que creen en mi por medio de sus palabras “. La Palabra, siempre la Palabra. Así pues, nosotros, que nos agobiamos por la vida diaria, que es cierto que se complica cada vez más y nos distraemos con mil cosas y encontramos tiempo para hacer equipos, pandillas y enviarnos mensajes, encontremos algún momento para leer y reflexionar las escrituras y así llegaremos a conocer a quien sea la verdad de nuestro maestro, Amigo y Señor. 

Hoy, al final de la misa, D. Agustín despidió, en nombre de todos nosotros, a la, hasta ahora, Superiora de la comunidad de Dominicas de Nazaréth, hermana Angélica, que tras nueve años entre nosotros, se marcha a la casa que la orden tiene en Carmona, Sevilla, que Dios la proteja y la Virgen de Covadonga, cuya imagen recibió, como obsequio de la Parroquia, acompañaron sus pasos en su nuevo destino y como no podrían ser menos, D. Agustín presentó a la nueva superiora , la hermana María Isabel, ya conocida nuestra, para quien también pedimos la protección Divina, que el Señor también la protege a ella y la iluminada en todo momento para que acierte en la toma de todas sus decisiones. 

Misa Dominical del Catecismo y de los Jovenes . 19 enero 2020.

En el evangelio de hoy, Juan el Bautista de testimonio de Jesús y es un texto muy interesante pero a la vez difícil de explicar a niños tan pequeños como los que vienen a catequesis, pero D. Agustín se estruja, como viene haciendo siempre, las meninges y sale airoso consiguiendo un mensaje entendible por el público a quien va preferentemente dirigido, aunque, como digo muchas veces, vale también para nosotros los adultos.

Cuenta el siguiente cuento, les muestra, en primer lugar y  para llamar su atención una manzana, les pregunta si saben que es un manzano y sus frutos y habla de una finca que hay en Naveces en la que haya manzanos y una señora recoge las manzanas y va con ellas al mercado, pero no vende ninguna y va pasando el día, hasta que un chico espabilado se acercó y le dijo que él podría hacer a que se vendiesen las citadas manzanas y para demostrárselo, empezó a gritar, “tengo las mejores manzanas” y lo hizo con tanto énfasis y continuidad que en poco tiempo se vendió toda la mercancía. Después se dirigió a la señora y le dijo que ella no valoraba sus producto y como no decía lo buenas que eran las manzanas, no se las compraban.

Así nosotros, no conocemos a Cristo y si no le conocemos suficientemente, no podremos anunciarlo. Tenemos que saber su “curriculum”, que nació en Belén, vivió su vida oculta con sus padres y dijo, ya en su vida publica, que nos esperaba y para dar testimonio de él tenemos que leer y meditar el evangelio, su doctrina, y pensemos que si esta se cumpliese, el mundo sería el paraíso terrenal .

Así pues imploremos al Espíritu Santo para que nos ilumine y nos ayude a encontrar a Jesús, apoyándonos en la oración y en los sacramentos para que conociéndole podamos dar testimonio de él.