Cuando Nuestra Señora se apareció en Rue du Bac (París, 1815), explicó a Santa Catalina Labouré que los rayos oscuros que salían de sus manos abiertas eran un símbolo de las gracias que las personas se olvidaban de pedirle. Los rayos luminosos “son un símbolo de las gracias que derramo sobre los que me las piden”, agregó.
¿Te gustaría darle una gran alegría a la Santísima Virgen hoy, rezándole por una intención muy importante para ti?
Tu petición de oración pasará por las manos de tres personas, como mínimo:
1. La primera persona serás tú, pues al enviar una petición de oración, ya estás rezando por esa intención. Claro, ¡siempre puedes rezar el Rosario mientras la envías!
2. Unos días después, tu intención se depositará sobre el altar de la capilla del Centro Internacional María de Nazaret, ubicado frente a la Basílica de la Anunciación, en Nazaret, el pueblo donde María vivió con Jesús y José.
3. Finalmente, tu intención se enviará en menos de un mes a una persona que ha ofrecido rezar a Nuestra Señora por las intenciones de otras personas, a través de Rosario por el Mundo.
Desde el mes de mayo de 2018, se nos han enviado 207,892 intenciones. ¡Solo en el mes de agosto de 2019 recibimos 15,054!
Todas y cada una de estas intenciones son un rayo que, de otra forma, simplemente no brillaría y le da a la Santísima Virgen la oportunidad de derramar su amor generosamente sobre el mundo y de extender su influjo benéfico sobre la humanidad.
Sí, la oración realmente tiene poder sobre el corazón de María. Ella misma subraya este hecho en sus apariciones. Tu gesto de súplica le hace muy feliz.
Sigamos unidos en oración con la Madre de la Iglesia. Te deseamos un feliz otoño.
El equipo de la Asociación Marie de Nazareth y de Rosario por el Mundo