Nuevo Retiro Emaús en la diócesis: “Un gran regalo”

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Del 20 al 22 de mayo, en la Casa de Ejercicios de Latores

Nacidos en una parroquia de Florida, en Estados Unidos, en el año 2009 llegaron a España, concretamente a Madrid. Al ser un ministerio parroquial impulsado por laicos, no un movimiento, diversas parroquias de la capital española fueron incorporándolas a sus propuestas, y de ahí dio el salto a Barcelona. Conocidos por el boca a boca, en los últimos años los Retiros Emaús han ido llegando a multitud de ciudades españolas, y en el año 2018 se celebraron por vez primera en nuestra diócesis, concretamente en el Seminario Metropolitano de Oviedo.

Desde entonces han tenido lugar ya cuatro para mujeres (el de hombres aún no ha podido organizarse), y este pasado mes de febrero, se celebró el primer retiro Effetá para jóvenes. Ahora, se pone en marcha el quinto Retiro Emaús para mujeres, que tendrá lugar del 20 a 22 de mayo en la Casa de Ejercicios de Latores. En él puede participar cualquier persona, laica, religiosa, de todos los carismas de la Iglesia e incluso personas no católicas o de otras confesiones.

Pero ¿en qué consisten estos retiros?

“Si tuviera que describirlo por mi propia experiencia, diría que es un gran regalo”, afirma Lucía Echavarría, una de las colaboradoras de la organización de este Retiro. “Es un fin de semana en el que dejamos todas nuestras preocupaciones, nuestras prisas, nuestra realidad, nuestra vida y abrimos nuestros corazones a Jesús y nos dejamos tocar por Él. Este encuentro personal con Jesús nos hace ver que Jesús está vivo y está entre nosotros. Es muy bonito porque la mayor parte de las personas que hacemos este Retiro quedamos muy tocados y nos hace ponernos en marcha. Salimos de allí con una alegría contagiosa, que es la alegría de haber recibido a Jesús durante el fin de semana”. 

El Retiro se basa, tal y como explica la propia Lucía, “en el pasaje de Emaús, donde dos discípulos van caminando y despotricando de lo que acaba de ocurrir, del escándalo de la cruz, y que se sienten desolados porque su Maestro ha muerto”. “Se encuentran solos, abatidos, abandonados por el Señor –afirma–. Jesús se aparece a los discípulos y les explica las Escrituras y los discípulos le reconocen al partir el pan. Así vamos nosotras por la vida, muchas veces cansadas, fatigadas, atareadas, sin parar, cargando con cruces, con preocupaciones, y no nos damos cuenta de que Jesús está a nuestro lado, y muchas veces pensamos que nos ha abandonado, o que Dios no existe. El retiro nos hace darnos cuenta de que en realidad el Señor siempre va caminado a nuestro lado, pero nosotros no hemos sido capaces de reconocerle”. 

Teresa Pérez de Rada, otra de las personas involucradas en su organización, explica que durante el fin de semana hay dos partes “una más formal, en el que las que estamos preparándolo nos desvivimos para que las que vengan estén tranquilas, despreocupadas y disfrutando muchísimo, y otro testimonial, pues aprendemos de lo que les pasa a otras personas. Esa sería la parte formal, pero lo más importante de todo esto es que el corazón, poco a poco, se te va abriendo a través de las dinámicas y de todo lo que pasa allí, para abrir una puerta por la que pasa Cristo. Tienes un encuentro personal con Él, y es importantísimo”.