“Nuestra labor más importante será estar al lado de la gente”

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“Nuestra labor más importante será estar al lado de la gente”

Entre los ordenandos este domingo en la Catedral, están Enrique Palomo Antequera, de Gijón, y Jesús Ángel Penín García, de Avilés. Ambos están casados y tienen sus profesiones vinculadas a la informática y a la carpintería metálica, respectivamente. Serán ordenados Diáconos Permanentes, y con ellos serán ya catorce en la diócesis. 

¿Cómo surge vuestra vocación al diaconado permanente?

Jesús Ángel: Pues yo lo conocí a partir del ejemplo que fue, en mi caso, Juan Antonio. Era un referente puesto que yo no sabía lo que era un diácono permanente hasta que no lo vi. Luego con la ayuda del sacerdote, que te va empujando un poco, todo te va llevando. En el fondo yo ya tenía una función dentro de la Iglesia que ya era, de alguna forma, diaconal, y ahora tendremos la suerte y la gracia además de ser ordenados.

Enrique: Para mí es realmente una vocación. Y personalmente sentí la llamada en un momento determinado, durante unas ordenaciones sacerdotales. Yo conocía la posibilidad de ser diácono permanente aquí en Asturias y lo cierto es que sentí en aquel momento que el Señor me quería allí, con aquellas personas que estaban en ese momento postrados. Y quizá podrá parecer una coincidencia, pero era un 5 de junio de hace once años. Ahora, este domingo, 5 de junio, parece que se cerrará un ciclo.

Una vez que tomasteis la decisión, tuvisteis que compartirlo con vuestras familias. ¿Cómo fue su reacción?

Jesús Ángel: En mi caso mi madre me dijo “¡Dónde vas! ¿Estás loco?” (risas). Y la verdad es que uno también lo piensa: “¿Cómo me voy a meter en este lío, con esta edad, y después de trabajar, ponerme a estudiar?”. Pero Dios tiene estos caminos y cuando realmente das el paso a esta vocación es cuando se abren las puertas, y ves que todo aquello que parecía imposible se va despejando. La verdad es que es extraordinario.

Enrique: Mi esposa se lo tomó muy bien, fue a la primera a la que se lo dije, evidentemente. A mis hijos no les pareció mal aunque tampoco tenían ni idea de lo que era un diácono. El resto de mi familia bien, mi madre quizá tuvo algún matiz, como la de Jesús Ángel, pero sobre todo porque no sabía a lo que íbamos. La verdad es que siempre me he sentido muy apoyado, también con los estudios y todas las cosas que hemos tenido que hacer. 

A partir de ahora, ¿cómo va a ser vuestra labor en la diócesis?

Enrique: La labor en principio es ayudar a la diócesis, a la Iglesia. Nosotros tenemos una vocación de servicio y por lo tanto estamos al servicio de lo que necesite la diócesis. Podríamos colaborar con Cáritas, por ejemplo, o en cualquier otro lugar donde se nos necesite. Hay muchas pobrezas en el mundo, no solo la económica, y hay que atenderlas. Esas pobrezas pueden ser psicológicas, de acompañamiento, de muchos tipos. Además de eso podemos administrar el sacramento del Bautismo, bodas, Celebraciones de la Palabra. 

Jesús Ángel: también podemos presidir funerales, que es muy importante por el momento duro para las familias, tener ese momento de caridad con las personas que necesitan una palabra de aliento que da siempre el Evangelio.

Enrique: Sí, esa es la labor más importante, estar al lado de la gente.

Arzobispado de Oviedo.