VI Domingo de Pascua

Año litúrgico 2025 – 2026 – (Ciclo A)

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 8, 5-8. 14-17

En aquellos días, Felipe bajó a la ciudad de Samaría y les predicaba a Cristo. El gentío unánimemente escuchaba con atención lo que decía Felipe, porque habían oído hablar de los signos que hacía, y los estaban viendo: de muchos poseídos salían los espíritus inmundos lanzando gritos, y muchos paralíticos y lisiados se curaban. La ciudad se llenó de alegría.

Cuando los apóstoles, que estaban en Jerusalén, se enteraron de que Samaría había recibido la palabra de Dios, enviaron a Pedro y a Juan; ellos bajaron hasta allí y oraron por ellos, para que recibieran el Espíritu Santo; pues aún no había bajado sobre ninguno; estaban solo bautizados en el nombre del Señor Jesús. Entonces les imponían las manos y recibían el Espíritu Santo.

Salmo

Salmo 65, 1-3a. 4-5. 6-7a. 16 y 20 R/. Aclamad al Señor, tierra entera

Aclamad al Señor, tierra entera;
tocad en honor de su nombre,
cantad himnos a su gloria.
Decid a Dios: «¡Qué temibles son tus obras!». R/.

Que se postre ante ti la tierra entera,
que toquen en tu honor,
que toquen para tu nombre.
Venid a ver las obras de Dios,
sus temibles proezas en favor de los hombres. R/.

Transformó el mar en tierra firme,
a pie atravesaron el río.
Alegrémonos en él.
Con su poder gobierna eternamente. R/.

Los que teméis a Dios, venid a escuchar,
os contaré lo que ha hecho conmigo.
Bendito sea Dios, que no rechazó mi súplica
ni me retiró su favor. R/.

Segunda lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro 3, 15-18

Queridos hermanos:

Glorificad a Cristo el Señor en vuestros corazones, dispuestos siempre para dar explicación a todo el que os pida una razón de vuestra esperanza, pero con delicadeza y con respeto, teniendo buena conciencia, para que, cuando os calumnien, queden en ridículo los que atentan contra vuestra buena conducta en Cristo.

Pues es mejor sufrir haciendo el bien, si así lo quiere Dios, que sufrir haciendo el mal.

Porque también Cristo sufrió su pasión, de una vez para siempre, por los pecados, el justo por los injustos, para conduciros a Dios. Muerto en la carne pero vivificado en el Espíritu.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 14, 15-21

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Si me amáis, guardaréis mis mandamientos. Y yo le pediré al Padre que os dé otro Paráclito, que esté siempre con vosotros, el Espíritu de la verdad. El mundo no puede recibirlo, porque no lo ve ni lo conoce; vosotros, en cambio, lo conocéis, porque mora con vosotros y está en vosotros.

No os dejaré huérfanos, volveré a vosotros. Dentro de poco el mundo no me verá, pero vosotros me veréis y viviréis, porque yo sigo viviendo. Entonces sabréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí y yo en vosotros. El que acepta mis mandamientos y los guarda, ese me ama; y el que me ama será amado por mi Padre, y yo también lo amaré y me manifestaré a él».

Palabra del Señor.

Pensamientos para el Evangelio de hoy

  • «La vida verdadera y auténtica es el Padre, la fuente de la que, por mediación del Hijo, en el Espíritu Santo, manan sus dones para todos, y, por su benignidad, también a nosotros los hombres se nos han prometido verídicamente los bienes de la vida eterna» (San Cirilo de Jerusalén)
  • «Ser cristianos no significa principalmente adherirse a una cierta doctrina, sino más bien vincular la propia vida a la persona de Jesús. El Espíritu nos enseña la única cosa indispensable: amar como Dios ama» (Francisco)
  • «Lo que el Padre nos da cuando nuestra oración está unida a la de Jesús, es ‘otro Paráclito, para que esté con vosotros para siempre, el Espíritu de la verdad’ (Jn 14,16-17). Esta novedad de la oración y de sus condiciones aparece en todo el Discurso de despedida. En el Espíritu Santo, la oración cristiana es comunión de amor con el Padre, no solamente por medio de Cristo, sino también en Él» (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 2.615)

Para el domingo 10 de mayo de 2026, el santoral católico en el Arzobispado de Oviedo destaca principalmente a San Juan de Ávila, patrono del clero secular español.

A nivel litúrgico, ese día coincide con el VI Domingo de Pascua, lo que otorga prioridad a la celebración dominical sobre las memorias de los santos en las parroquias de Asturias.

Santo Principal

  • San Juan de Ávila: Presbítero y Doctor de la Iglesia. San Juan de Ávila, Patrono del Clero Español, es una figura clave en la historia espiritual de España, conocido por su labor misionera y por ser consejero de grandes santos como Santa Teresa de Jesús o San Ignacio de Loyola.

Otros santos del 10 de mayo.

Además del patrono del clero español, se conmemoran: [1]

  • San Damián de Molokai: El «apóstol de los leprosos», quien dedicó su vida a cuidar enfermos en Hawái.
  • Santo Job: Patriarca del Antiguo Testamento, símbolo de la paciencia ante el sufrimiento.
  • San Antonino de Florencia: Obispo dominico conocido por su caridad.
  • Santa Solangia: Virgen y mártir del siglo IX.
  • San Cataldo de Irlanda: Obispo y peregrino.

Contexto Litúrgico en Asturias

Color litúrgico: Blanco (propio del tiempo pascual).

  • Año Litúrgico: Ciclo B (según el calendario de la Conferencia Episcopal Española).
  • Evento próximo: El lunes 11 de mayo, el Arzobispado tiene prevista una conferencia y eucaristía en el Santuario de Covadonga dedicada a San Pedro Poveda.