Domingo de Pentecostés

Año litúrgico 2025 – 2026 – (Ciclo A)

Evangelio de hoy y lecturas

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 2, 1-11

Al cumplirse el día de Pentecostés, estaban todos juntos en el mismo lugar. De repente, se produjo desde el cielo un estruendo, como de viento que soplaba fuertemente, y llenó toda la casa donde se encontraban sentados. Vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas, que se dividían, posándose encima de cada uno de ellos. Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía manifestarse.

Residían entonces en Jerusalén judíos devotos venidos de todos los pueblos que hay bajo el cielo. Al oírse este ruido, acudió la multitud y quedaron desconcertados, porque cada uno los oía hablar en su propia lengua. Estaban todos estupefactos y admirados, diciendo:
«¿No son galileos todos esos que están hablando? Entonces, ¿cómo es que cada uno de nosotros los oímos hablar en nuestra lengua nativa? Entre nosotros hay partos, medos, elamitas y habitantes de Mesopotamia, de Judea y Capadocia, del Ponto y Asia, de Frigia y Panfilia, de Egipto y de la zona de Libia que limita con Cirene; hay ciudadanos romanos forasteros, tanto judíos como prosélitos; también hay cretenses y árabes; y cada uno los oímos hablar de las grandezas de Dios en nuestra propia lengua».

Salmo

Salmo 103, 1ab y 24ac. 29bc-30. 31 y 34 R/. Envía tu Espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra

Bendice, alma mía, al Señor:
¡Dios mío, qué grande eres!
Cuántas son tus obras, Señor;
la tierra está llena de tus criaturas. R/.

Les retiras el aliento, y expiran
y vuelven a ser polvo;
envías tu espíritu, y los creas,
y repueblas la faz de la tierra. R/.

Gloria a Dios para siempre,
goce el Señor con sus obras;
que le sea agradable mi poema,
y yo me alegraré con el Señor. R/.

Segunda lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 12, 3b-7. 12-13

Hermanos:
Nadie puede decir: «Jesús es Señor», sino por el Espíritu Santo.

Y hay diversidad de carismas, pero un mismo Espíritu; hay diversidad de ministerios, pero un mismo Señor; y hay diversidad de actuaciones, pero un mismo Dios que obra todo en todos. Pero a cada cual se le otorga la manifestación del Espíritu para el bien común.

Pues, lo mismo que el cuerpo es uno y tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, a pesar de ser muchos, son un solo cuerpo, así es también Cristo.

Pues todos nosotros, judíos y griegos, esclavos y libres, hemos sido bautizados en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo. Y todos hemos bebido de un solo Espíritu.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 20, 19-23

Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo:
«Paz a vosotros».

Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor.

Jesús repitió:
«Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo».

Y, dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo:
«Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos».

Palabra del Señor.

La venida del Espíritu Santo sobre los Apóstoles.

Pensamientos para el Evangelio de hoy

  • «Donde está la Iglesia, allí está también el Espíritu de Dios; y donde está el Espíritu de Dios, allí está también la Iglesia y toda la gracia» (San Ireneo de Lyon)
  • «El sacramento de la Penitencia, surge directamente del misterio pascual. El perdón no es el fruto de nuestros esfuerzos, sino que es un regalo, un don del Espíritu Santo, que nos llena con el baño de misericordia y de gracia que fluye sin cesar del corazón abierto de par en par de Cristo crucificado y resucitado» (Francisco)
  • «El Símbolo de los Apóstoles vincula la fe en el perdón de los pecados a la fe en el Espíritu Santo, pero también a la fe en la Iglesia y en la comunión de los santos. Al dar el Espíritu Santo a sus apóstoles, Cristo resucitado les confirió su propio poder divino de perdonar los pecados» (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 976

El domingo 24 de mayo de 2026, la Archidiócesis de Oviedo celebra la Solemnidad de Pentecostés, la festividad litúrgica principal que prevalece sobre el santoral ordinario al clausurar los cincuenta días del tiempo de Pascua.

En esta jornada eclesial tan señalada, el Arzobispo de Oviedo, Mons. Jesús Sanz Montes, confiere las Ordenaciones Presbiterales y Diaconales en la Catedral Metropolitana de El Salvador, coincidiendo además con el Día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar. En esta jornada eclesial tan señalada, el Arzobispo de Oviedo, Mons. Jesús Sanz Montes, confiere las Ordenaciones Presbiterales y Diaconales en la Catedral Metropolitana de El Salvador, coincidiendo además con el Día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar

Santoral y Martirologio Romano (24 de mayo)

Aunque supeditados a la liturgia dominical de Pentecostés, el Martirologio Romano recuerda en esta fecha a los siguientes santos y beatos:

  • María Auxiliadora (Madre de Dios): Tradicional advocación mariana (Auxilio de los Cristianos) fuertemente vinculada a la familia salesiana.
  • San Mánahen: Hermano de leche del tetrarca Herodes, quien se convirtió en doctor y profeta de la Iglesia primitiva en Antioquía.
  • Santa Juana de Cusa: Mujer laica seguidora de Jesús, mencionada en los Evangelios como una de las miróforas que asistían a Cristo.
  • San Vicente de Lérins: Presbítero y monje del siglo V, célebre por sus tratados teológicos sobre la tradición de la Iglesia.
  • San Simeón Estilita el Joven: Anacoreta que pasó gran parte de su vida en oración subido a una columna cerca de Antioquía.
  • Santos Donaciano y Rogaciano: Hermanos y mártires en Nantes (Galia) durante las persecuciones romanas.
  • San Zoelo de Listra: Mártir de los primeros siglos del cristianismo.
  • San Sérvulo de Trieste: Joven mártir decapitado por su fe en el siglo III.
  • Santas Susana, Marciana y Paladia: Grupo de santas mártires asociadas a las primeras comunidades cristianas orientales.
  • Beato Luis Zeferino Moreau: Obispo canadiense del siglo XIX recordado por su caridad y fundación de congregaciones religiosas